Parque Arqueo-Fluvial de Longola

Poggiomarino

En el corazón del Valle del Sarno, en el territorio de Poggiomarino, se encuentra el Parque Arqueo-Fluvial de Longola, uno de los descubrimientos arqueológicos más significativos de las últimas décadas, la «Venecia» de hace 3.500 años.

El Parque Arqueo-Fluvial de Longola es un lugar único que ofrece la rara oportunidad de explorar un antiguo poblado fluvial de laEdad de Bronce, perfectamente conservado gracias al entorno húmedo que ha guardado sus secretos durante milenios.

La historia del descubrimiento de este asentamiento es fruto de la casualidad. En otoño de 2000, durante las obras de construcción de una depuradora de aguas residuales, emergieron del terreno pantanoso fragmentos de cerámica y, lo que es aún más sorprendente, imponentes estructuras de madera. La intervención inmediata de los arqueólogos reveló una realidad extraordinaria: el entorno sin oxígeno de la marisma había actuado como una cápsula del tiempo, conservando materiales perecederos que suelen desaparecer, como la madera de viviendas y embarcaciones. Las investigaciones sacaron a la luz distintas fases de la vida, desde el II milenio a.C. hasta el siglo VI a.C., revelando un poblado que controlaba el comercio entre el interior y el mar.

La «Venecia» de la Protohistoria: el Parque de Longola

Lo que hace excepcional a Longola es su singular sistema de construcción, que le ha valido el sobrenombre de «Venecia de hace 3.500 años». La aldea no se levantaba en tierra firme, sino sobre una serie de islotes artificiales creados drenando la marisma y consolidando el terreno con miles de pilotes de roble. Estas plataformas estaban rodeadas por una densa red de canales navegables, que constituían las verdaderas vías de comunicación de la comunidad: la gente se desplazaba deslizándose sobre el agua en piraguas talladas en un solo tronco, algunas de las cuales se han encontrado intactas y son ahora un artefacto de valor incalculable para comprender la navegación antigua.

Hoy, el yacimiento se presenta como un parque arqueológico-natural donde la historia dialoga con el paisaje. Los visitantes no se limitan a observar ruinas, sino que recorren una reconstrucción fiel del antiguo entorno vital. Gracias a la arqueología experimental, se han reconstruido cabañas protohistóricas utilizando las mismas técnicas y materiales de la época: madera, paja y arcilla. Es posible entrar en estas viviendas, observar los fogones domésticos y el mobiliario, y comprender concretamente cómo se desarrollaba la vida cotidiana de las gentes que habitaban el valle del Sarno antes de la dominación romana.

La ruta de visita serpentea por un sistema de pasarelas elevadas de madera que atraviesan el humedal, sumergiendo al visitante en la flora y fauna típicas del ecosistema de la marisma, entre juncos y charcos de agua. A lo largo del recorrido, paneles didácticos ilustran las fases de excavación y la vida del poblado, mientras que en zonas especiales se exponen reproducciones de las embarcaciones.

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De martes a domingo: de 9.00 a 12.00 h.
Sábado y domingo también de 16.30 a 19.00 h.
Otros días y horas con cita previa

Accesibilidad
El lugar cuenta con áreas de descanso cercanas. El recorrido interno tiene pasarelas, tramos sobre pasarelas abiertas y terreno natural. Requiere buena movilidad y calzado cómodo. No apto para visitantes con movilidad reducida sin acompañante.

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